En los últimos dos años el detonante de mi actividad artística ha sido el punto de reflexión del papel de nuestra sociedad en el sistema. Me interesa el comportamiento del hombre como engranaje que conforma este mecanismo social. Mi intención es comunicar una visión crítica sobre el contexto en el que vivimos.

La investigación y documentación son las fases que me suponen más dedicación y entusiasmo. No reconozco mi trabajo como piezas acabadas sino que las planteo en la mesa de operaciones, exponiendo las preguntas que durante el desarrollo se han ido formulando. Mi patrón de trabajo es pensar y repensar antes de actuar. No construyo a partir de los materiales, sino a partir de las ideas. Por ello mis instrumentos básicos son una pizarra para borrar y recolocar conceptos, y un bolígrafo donde garabatear  bocetos en papel.

En mi trabajo son constantes la reiteración de las coordenadas espacio y tiempo. Me siento cómoda en formatos de instalación donde puedo jugar con ambas variables. Los últimos trabajos han estado concebidos como ejercicios performativos a modo de laboratorio o taller donde se muestra el proceso de trabajo desde un ánimo ensayístico.

Actualmente estoy centrada en la representación del lugar donde se producen experiencias y relaciones con los otros. Estoy estudiando el recorrido, los flujos. Desplazamientos que conectan diferentes puntos aleatoriamente y que conforman el camino. Ese camino lo entiendo como viaje y por lo tanto como acción, dando relevo y sentido al movimiento que genera dicha actividad. La comunicación se rige por la velocidad y estoy tratando de representarla. Trato en singular lo que se conforma desde la multiplicidad.


REFERENTES ARTÍSTICOS

En los últimos cuatro años me he permitido básicamente ingerir preguntas (textos) para digerir (más) preguntas. En su mayoría atiendo a filósofos y críticos que escriben acerca de la sociedad y de nuestro modus operandi. Baudelaire y Focault son dos puntales en mis lecturas, junto con el tono más didáctico y moral de Savater. Las repercusiones plásticas generadas se han articulado en ocasiones en base al cinismo y el absurdo propio del dadaismo y otras veces, en cambio, han funcionando como palanca de acción social con el apoyo teórico de los situacionistas. Estos dos movimientos han estado latentes como base de mis inquietudes.

Como condimento estético suelo tomar pausa en Chema Madoz y Neruda.